sábado, 24 de septiembre de 2016

ECONOMIAS REGIONALES ¿Cómo se sale del pozo?




¿COMO SE SALE DEL POZO? 
O ANIMARSE A JUGAR EN PRIMERA…

Estos días hemos asistido a protestas de algunos sectores de las economías regionales (fruteros del Alto Valle especialmente), comprensibles por la situación que atraviesa el sector, pero confusas en cuanto al diagnóstico y las soluciones propuestas.

Se alegan costos imposibles de sostener y precios para el productor muy alejados de lo que paga el consumidor. Frente a esta situación se pide asistencia financiera al estado  e intervención en la cadena de intermediación que se quedaría con la parte del león.

La solución tiene lógica dentro del paradigma dominante en Argentina de los últimos 70 años en general y los recientes 12 en particular: “el estado es quien dirige la economía y define que y cuanto gana cada uno”. Hasta que el déficit fiscal, los desajustes y la falta de incentivos (o la imposibilidad) para competir y ser más eficiente lleva a situaciones de crisis sin retorno[1] en un mundo donde sólo el libre mercado y el respeto a la propiedad privada (capitalismo) ha generado riqueza sustentable.

No deja de ser contradictorio que se invoque al estado como solución cuando fue el mismo estado el que agobiando con impuestos y distorsionando todo con regulaciones, control de las exportaciones, desdoblamiento cambiario y precios máximos, el que ha generado el problema.

¿Es con más intervención y más estado que se solucionará el problema que la intervención y el estado han creado? ¿Es con nuevos salvatajes que  se consolidarán emprendimientos  sustentables?

Indudablemente es injusto pedirle a los fruteros y tamberos fundidos que no reclamen su parte de la torta cuando la Nación desborda de empleo público de estabilidad garantizada y el futbol (y los sindicatos y las ONGes y este y aquel) reciben asistencias millonarias. Pero creer que la solución de fondo vendrá reclamando al fisco es mentirse. 

Y reclamarla vía más regulaciones proponiendo incluso la creación de fetiches (Institutos de la pera y la manzana, por ejemplo) un agravamiento del problema (no para la dirigencia siempre ávida de puestos pero si para el productor).

Debemos los argentinos, y en este caso los productores una vez mas, animarnos a jugar en primera y pedir más libertad no menos, menos impuestos, no más.

En un mundo en constante evolución donde han desaparecido los fabricantes de maquinas de escribir, las casas de video y los pizarrones  nadie tiene la garantía de su sobrevivencia económica. 

Sí tiene derecho a exigir condiciones de igualdad ante la ley para competir incluyendo una moneda sana.

Esto es lo que NO ha ocurrido en los últimos años con los fruteros a quienes el estado les mantuvo un tipo de cambio artificialmente bajo entregándole $ 9 en vez de $ 16 por cada dólar exportación; ajustando este dólar “estafa” un 7% anual mientras la inflación crecía un 25%; aplicando en el colmo de la crueldad retenciones adicionales; sometiendo al productor a mendigar permisos discrecionales para exportar; restringiendo la posibilidad de importar tecnología; sometiéndolo a un costo sindical laboral mínimo 20% superior al de sus competidores de Chile, Sudafrica y Nueva Zelanda, a un transporte que es el más caro del mundo y a una caja de empacar  frutas 120% más costosa que la caja similar que utilizan en otras latitudes (en aras de satisfacer el relato de “industria ficción” nac & pop y vivir con lo nuestro).

Este ha sido el escenario donde nuestros esforzados productores de fruta perdieron mercados internacionales, salieron de competencia, se atrasaron tecnológicamente, se privaron de capitalizar en época de vacas gordas lo que como es tradición en el campo, permite afrontar las épocas de vacas flacas.

Compelidos a jugar en una cancha inclinada, con botines de acero para cumplir con los caprichos y los privilegios de un estatismo y un sindicalismo fuera de la realidad.

No hay buena receta sin un buen diagnóstico.
Pretender solucionar el problema del intervencionismo y el estatismo con más intervencionismo y estatismo en un mundo donde la riqueza crece exponencialmente mediante intercambios voluntarios y pacíficos entre millones de productores y consumidores ubicados en las antípodas del planeta es simplemente trasladar el problema. Hacia adelante y hacia otros sectores. Pero no es la solución.

Del pozo se sale por arriba. No enterrándose en el

Gabriel Vénica
Info@gabrielvenica.com.ar





[1] El modelo estatista tan caro a los argentinos ya fue largamente analizado por el mismísimo Karl Marx quién descubrió su inviabilidad científica y moral a mediados del siglo XIX, proponiendo en su lugar la confiscación total de la propiedad privada, la eliminación del libre comercio y la asignación a cada uno de un sueldo; lo que a todas luces resulta más práctico que jugar al libre mercado con un árbitro que en medio del partido inclina la cancha u otorga valores diferentes a los mismos goles para que todo termine en empate. Huelga aclarar que el sistema alternativo al estatismo de los socialistas naif –el comunismo propuesto por Marx- terminó en un estrepitoso fracaso dejando como saldo sólo el recuerdo de las dictaduras más feroces y criminales que haya conocido la humanidad. 

viernes, 6 de mayo de 2016

28/04/16 AJUSTE BRUTAL






AJUSTE BRUTAL…


Se escucha a los aplaudidores de la década pasada hablar reiteradamente de “ajuste brutal”. Incluso aquellos que se bajaron del barco cuando el barco empezaba a hacer agua (Facundo Moyano entre otros).

Agregan para no quedarse cortos: “hasta ahora Macri sólo ha beneficiado a los ricos”  y ejemplifican con el campo al que se le eliminaron algunas de las retenciones.

Es necesario enfrentar estas falacias antes que se vuelvan parte del relato al que son afectos políticos, periodistas y académicos.

Pagar tarifas o pasajes según su costo -lo mismo o menos que lo que se pagaba en el 2002, 2003 o lo que abona habitualmente cualquier habitante de las Provincias- no constituye ningún ajuste brutal.

Ajuste brutal fue haber aniquilado el 40 % de los tamberos (7.000) extinguiendo a generaciones centenarias, con los mismos que actualmente cacarean, aturdiendo con cifras falsas.

Ajuste brutal fue cerrar las exportaciones y perder los mercados internacionales de carne que nos costaron décadas conseguir y con ellos 40.000 puestos de trabajo directo, mientras se fundían más de 100 frigoríficos y los indignados de ahora atacaban con saña a quienes manifestaban alguna preocupación calificándolos de oligarcas.

Ajuste brutal fue hacer desaparecer a 100.000 productores agropecuarios sin que los promotores del “vivir con lo nuestro” digan una palabra.

Ajuste brutal fue ver podrirse las frutas en las plantas porque salía más caro cosecharlas que venderlas, a la vez que los corifeos de entonces y los quejosos de ahora se llenaban la boca con la defensa de la mesa de los argentinos y la soberanía alimentaria.

Ajuste brutal fue haber reducido a una generación a la ignorancia con todo tipo de disparates pedagógicos y aprietes a los maestros para que nadie repita; condenando a los chicos a meses enteros sin clases y consagrando un genocidio cultural sin parangón en el que los alumnos no saben leer ni escribir en tercer grado, no comprenden textos en la secundaria y entran a la universidad con menos conocimientos y habilidades que los que hace unas décadas tenían quienes egresaban de séptimo grado.

Ajuste brutal fue haber dilapidado millones en publicidad oficial, envileciendo la moneda mediante una emisión descontrolada, con hospitales sin insumos y rutas que se destruyeron a seis meses de inauguradas.

Ajuste brutal fue permitir que los testaferros y capitalistas amigos del poder se quedasen con 8.000 millones de aportes de los trabajadores con los sindicalistas (a quienes no se le escapa un despedido en pueblo Gomez sin que llamen a un paro general) mirando para otro lado.

Ajuste brutal fue saquear al interior productivo impidiendo el despliegue de una burguesía agropecuaria e industrial genuina, empujando a la gente a hacinarse en las megápolis.

Ajuste brutal fue expulsar a los ancianos de la vereda y a los niños de los baldíos para entregar estos espacios a la delincuencia, confinando a millones de ciudadanos pacíficos a vivir tras las rejas (donde el futbol gratis reemplazó a la pelota y al potrero).

Ajuste brutal fue usar la AFIP y la SIDE para perseguir a adversarios políticos y a quienes se atrevían a contradecir el discurso dominante.

Ajuste brutal fue vivir sin libertad… en medio de la mentira.

No hay ajuste brutal.

Simplemente nos estamos reconciliando con el principio de realidad y haciéndonos cargo de los cheques sin fondo que irresponsablemente libraron para sostener la idea de una fiesta popular que era para pocos y corruptos.

Gabriel Vénica
11 6694 8893


miércoles, 23 de marzo de 2016

20/04/16: BONAERENSES CONDENADOS AL INFANTILISMO CIVICO: Propuesta de modificación de la ley de municipalidades


Publicado en PUBLICARG AGRO



Provincia de Buenos Aires…Donde el conurbano y el interior se parecen


Cada vez que viajo a Huanguelén además de llevarme a comer al restaurante del “turco” Dip (recomendable) me recuerdan que pertenecen a cuatro partidos (Coronel Suarez, Lamadrid, Guamini y Daireaux) y que no eligen su propio intendente.

A diferencia de lo que ocurre en otras provincias, en el sistema bonaerense se vota un sólo intendente por partido aunque cuente con varias ciudades, aldeas, pueblos con recursos, personalidad y vocación para ser artífice de su propio destino.

En Santa Fe (donde los partidos se llaman departamentos) cada núcleo urbano de más de 500 habitantes puede  reclamar ser comuna y con más de 10.000 ciudad[1], en ambos casos con autonomía y autoridades elegidas por  el voto popular. Cada departamento cuenta con varias intendencias y comunas.

Córdoba es similar a Santa Fe. En el art. 2 de su Ley Orgánica Municipal[2] puede leerse: “Serán reconocidos como Municipios las poblaciones estables de más de dos mil habitantes. Aquellos que tengan más de diez mil habitantes serán ciudades”. Y en su artículo 5: “Serán reconocidos como comunas los asentamientos estables de hasta dos mil habitantes”. En todos los casos con facultades para elegir sus autoridades, cobrar sus impuestos y tasas y administrar su territorio.

El caso de Lezama no hace mucho independizada de Chascomús reclamando por su autonomía no es único.  Huanguelén, Darregueira, Quequén,  Santa Clara del Mar, Pedro Luro, Saavedra, Roberts, Norberto de la Riestra, Pedernales, La Ernestina, Leandro Alem, Tres Algarrobos, Villa Ventana, Saldungaray, Villa Arcadia, Chillar, Claromecó, Lima y 30 de Agosto constituyen algunos de los cientos de localidades del interior de la Provincia reducidas al infantilismo cívico y administrativo por una organización política provincial que los condena al centralismo y a la dependencia de nutridas burocracias enquistadas en las cabeceras del partido.

Se suele aducir que la autonomía aumentaría el empleo y consecuentemente el gasto público. La práctica indica que ningún gasto se expande más, ni es más ineficiente, que aquel que se genera lejos del control ciudadano. No se trata de aumentar los impuestos sino que estos queden en el lugar donde se generan, ni de multiplicar el empleo público sino de arraigarlo al territorio que le paga el sueldo. En vez de 1.000 burócratas amontonados, los mismos 1.000 distribuidos en 7, 8 u 10 comunas, identificados y conocidos por sus vecinos, sujetos a las autoridades y el control social.

El problema se agrava en el conurbano. Recorrí Esteban Echeverría en las últimas elecciones. Con 340.000 habitantes[3] es una Provincia chica. Conocía Monte Grande (cabecera) y Luis Guillon (donde vivo). Me tocó caminar y conocer Canning, 9 de Abril y El Jaguel. Me sirvió para despejar dudas respecto a una de las raíces del drama insoluble del conurbano: es inmanejable con burocracias multitudinarias y centralizadas.

Cada barrio de Esteban Echeverría, salvo Caninng, posee no menos de 50.000 habitantes. Suficientes como para ser su propio municipio. Tienen la cantidad de habitantes, la idiosincrasia y la vida comercial que lo justifican.

Estos barrios (verdaderas ciudades) son hoy empujados a la marginalidad desde la misma concepción de la organización política provincial, sin autoridades propias, a merced de punteros políticos, organizaciones populares y grupos de presión que hacen su agosto desde dudosas representatividades pero exhibiendo una gran capacidad negociadora a veces extorsiva (“te corto la calle”, “te junto a 40 pibes”).

Frente a este fenómeno el sistema responde con autoridades lejanas y extrañas, incapacitadas para resolver los problemas “desde arriba”, cuando debieran ser resueltos “desde abajo” mediante los mecanismos representativos y republicanos que prevé nuestra constitución y que están vedados a grupos humanos condenados a vivir sin otra identidad cívica que la de pertenecientes a “sectores populares”.

La inmensa mayoría de estas poblaciones desconoce a sus “delegados municipales” (nombrados y no electos). Tampoco les interesa conocerlos. En el caso de Esteban Echeverría la municipalidad es la Municipalidad de Monte Grande y Monte Grande muy poco tiene que ver social, cultural, comercial y geográficamente con Canning, El Jaguel, 9 de abril y Guillón. El partido de El Tordillo con 1.700 habitantes puede elegir su intendente; el Jaguel con 60.000, no.

La cultura cívica del vecino termina siendo una incultura cívica reducida a la queja por los problemas que la municipalidad no resuelve, ni podrá resolver porque está desbordada y el sistema es contra natura. Una municipalidad del conurbano no tiene los recursos de una capital de Provincia o de la misma Capital Federal pero tiene bajo su administración una cantidad de gente similar o superior a una capital de Provincia.

Cada uno de sus barrios constituye un centro urbano con su propia dinámica.  Debieran estar en condiciones de cobrar sus impuestos, organizar su espacio, cuidar sus plazas, promover sus industrias y comercios, recibir su cuota parte de coparticipación provincial, definir sus prioridades, promover sus líderes, elegir sus intendentes y concejales, conocerlos, controlarlos, pedirles cuentas, sin la intermediación inútil de la cabecera del partido hacia arriba y sin la ambigua representación y mediación de los grupos de presión,  las ONGes, las cooperativas y las agrupaciones de esto y lo otro, hacia abajo.

Pequeños municipios (no tan pequeños) de 10.000, 30.000, 50.000 habitantes, autónomos. Es lo que necesita La Matanza (1.800.000 habitantes). Donde los líderes sean visibles, representativos y republicanos y no “punteros”.

Imagino a la gente de Guillon, Caning, El Jaguel o 9 de abril haciéndose  cargo de si mismos. Conocen sus urgencias, aman su territorio, interactúan entre ellos en clubes y capillas y padecen a los “oportunistas” con contacto con el Intendente a los que deben necesariamente recurrir cuando el agua los tapa porque no les queda otra.

Los “punteros” -intermediarios naturales en un sistema antinatural- resultan mucho más caros que un intendente y cinco concejales.

No cambia la cuestión que el barrio sea pobre o sea rico. “Me conocen y los conozco, no entiendo como se puede administrar de otra manera”. “No concibo que Villa Guillermina sea dirigida desde Reconquista”, me dice Eduardo Scarpín dos veces jefe de comuna de esta emblemática localidad de La Forestal en el Norte de Santa Fe de 6.000 habitantes, de modesto tenor de vida y escasos recursos, pero acostumbrados a una autonomía que contribuye a que el pueblo sea un lugar agradable, pintoresco, cuidado, con sus edificios históricos, su plaza, sus fiestas populares, su “eje”.

Tenemos un ejemplo cercano de las ventajas de la descentralización: Ezeiza. Desde que se independizó del partido de Esteban Echeverría progresó en todos los niveles. Tomó conciencia de si misma, se hizo responsable de su historia y ya no es un apéndice de Monte Grande, lo que se nota desde el mismo momento en que se ingresa a su rotonda y su boulevard, ahora parquizados y cuidados. Es en el orden, la limpieza y la estética donde primero marca la diferencia un territorio atendido por sus propios dueños. El progreso es la consecuencia necesaria.

La solución jurídica de fondo a la cuestión la tenemos en una modificación de la Ley Orgánica de Municipalidades de la Provincia[4] que permita a partir de cierta densidad poblacional constituirse automáticamente en comuna o intendencia;  o en decisiones locales en el que cada Municipio resuelva, ejerciendo la autonomía que la Constitución Nacional le acuerda, pero que la Constitución y las Leyes Provinciales evaden[5]. Esa es la dificultad. Tienen el derecho constitucional a nivel nacional para descentralizar sin pedir permiso, pero este derecho no ha sido explicitado jurídicamente a nivel provincial.

Urge una reforma a la Ley Orgánica de Municipalidades.

Gabriel Vénica
011 156694 8893







[1] Ley 2756 (Ley Orgánica de Municipalidades de la Provincia de
Santa Fe) y Ley 2439 (Ley Orgánica de Comunas de la Provincia de Santa Fe)

[2] Ley 8102 (Ley Orgánica Municipal de la Provincia de Córdoba)

[3] Los 340.000 habitantes de Esteban Echeverría se distribuyen aproximadamente de la siguiente manera:  Monte Grande 140.000; Guillon 60.000, Jaguel 70.000, 9 de Abril 60.000 y Caning 10.000

[4] Ley Orgánica de las Municipalidades de la Provincia de Buenos Aires, aprobada por Decreto-Ley 6.769/1958.

[5] En la Constitución Provincial, los artículos referidos al Régimen Municipal van del número190 al 197. En ninguno de los ocho (8) artículos se hace referencia alguna a la autonomía de los municipios.





















sábado, 20 de febrero de 2016

10/02/2016 MITO CRIOLLO: Macri sólo ha beneficiado a los ricos (por ej.: el campo)





MITO CRIOLLO: “MACRI SOLO HA BENEFICIADO A LOS RICOS (por ej.: el campo)

El kirchnerismo se ha nutrido de mitos fundacionales. Quimeras imaginarias sin otro asidero que su febril repetición: la oligarquía, los jóvenes idealistas, el desendeudamiento, el crecimiento a tasas chinas, el neoliberalismo, la redistribución del ingreso, la eterna lucha de los buenos (ellos)  contra los malos (nosotros).

Al relato sigue el neorelato. Lo han inaugurado con una frase que alude al sector:

“Hasta ahora Macri sólo ha beneficiado a los ricos (= el campo)”.

Se ofrecen como prueba: la reducción y eliminación de las retenciones, la apertura de las exportaciones y la devaluación. El axioma es peligroso en si mismo pero mucho más por los falsos supuestos y los metamensajes que conlleva.

Llamamos “falsos supuestos” a las premisas implícitas en la afirmación originaria y “metamensajes” a aquello que se da a entender o se sugiere solapadamente.

Falsos supuestos (de la afirmación “hasta ahora Macrí solo favoreció a los ricos = al campo”):

a)      No perjudicar (al campo) significa favorecer (al campo).

b)      Terminar con la confiscación (retenciones) implica beneficiar al campo.

c)       Permitir el libre ejercicio de los derechos constitucionales (exportar) es beneficiarlo.

d)      El campo son “los ricos”.

e)      Está mal que se beneficie a “los ricos”.

f)       Está mal que se beneficie al campo.

Metamensajes:

a)      Liberar a la producción de trabas “sólo” beneficia los propietarios: los empresarios = el campo = los ricos.

b)      No existen otros beneficiarios (empleados, proveedores, fisco, economía en general).

c)       La riqueza es un juego de suma cero donde cualquier beneficio a unos significa un perjuicio a otros.

d)      Es el Estado quien asigna beneficios y perjuicios a unos y otros.

e)      Es el Estado quien debe asignar beneficios y perjuicios a unos otros.

f)       El actual gobierno esta asignando beneficios a quien no debe (el campo).

g)      Al hacerlo perjudica a otros (juego de suma cero).

h)      El anterior gobierno asignaba mejor los beneficios.

Podríamos seguir extrayendo infinitos falsos supuestos y metamensajes implícitos. Cuando más tonta y aparentemente inocua o fácil de rebatir es una falacia más prolífica es. Su poder germinativo es fantástico.

Podríamos agregar lo que la frase contribuye a mantener oculto:

1)      Que sólo se eliminaron una pequeña parte de las retenciones.

2)      Que el mundo civilizado no cobra impuestos a sus exportaciones. Todo lo contrario, las estimula y devuelve los impuestos pagados durante el proceso productivo (Drawback).

3)      Que nuestros vecinos (Bolivia, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay) no tienen retenciones ni cierres de exportaciones lo que genera asimetrías insalvables para el sector en particular y la Argentina en general que nos atrasa tecnológicamente, nos saca del mercado y nos hace pagar un costo de oportunidad gigantesco.

4)      Que miles de productores desaparecieron con la política anterior  favoreciendo la concentración como nunca antes (los ricos?).

5)      Que la producción de varios productos se  redujo a indicadores de hace un siglo (ej. trigo).

6)      Que con los cierres de exportación perdimos mercados (exportamos menos carne que Uruguay o Paraguay, entre otros) y un posicionamiento marcario que nos costó décadas.

7)      Que todo lo anterior significa menos competitividad, empleo, crecimiento de la economía e impuestos.

8)      Que la devaluación simplemente  sinceró lo que todos sabíamos (que el dólar no costaba $ 9) y terminó con distorsiones perversas según la cual se castigaba a quien exportaba, se beneficiaba a quien accedía a los permisos de importación y se generaban fabulosas transferencias de ingresos de la población en general a los pocos que obtenían el visto bueno para adquirir dólar ahorro.

Como dijimos, los sofismas son peligrosos. Una vez que arraigan resulta imposible eliminarlos. Se cruzan entre ellos, se reproducen exponencialmente y alimentan la voracidad del fisco dando argumentos a funcionarios siempre ávidos de encontrar razones para justificar una nueva exacción.

La lucha recién comienza, aunque la frase parezca gastada.

Este es el momento. No conviene dejar pasar una. Ni en reuniones familiares. A los productores, sus hijos y a quienes entienden del asunto corresponde enfrentar estas sentencias venenosas como a la maleza: preventivamente y antes que se vuelva endémica.

Aunque no ganemos la discusión poner en claro nuestro desacuerdo impedirá que una mentira se instale como verdad revelada y si lo hacemos con firmeza hará que el propagador de relatos pierda seguridad en sí mismo y lo piense dos veces la próxima vez que quiera abrir la boca. Caso contrario se envalentonará. Es más, se jactará de haberlo afirmado frente a un productor que “quedó calladito”.

Es importante rebatir argumentos, dejar comentarios en artículos periodísticos en internet, publicar en Face y Twitter  y no aceptar infundios bajo cualquier forma que vengan camuflados, así sean como broma y cuando no, como sesudas letanías provenientes del mismo sector de parte de quienes no están dispuestos a aceptar que un beneficio pueda ser obra del libre mercado y no del intervencionismo estatal.

Gabriel Vénica
info@gabrielvenica.com.ar
011 15 6694 8893

martes, 15 de diciembre de 2015

01/12/2015 LOS AUTOCONVOCADOS "un tábano en la conciencia agraria"






LOS AUTOCONVOCADOS
“un tábano en la conciencia agraria”

Fueron por el premio mayor y están en vísperas de comenzar a saborearlo: la eliminación total de las retenciones y las trabas a las exportaciones en un plazo cierto[1].

Lo plantearon sin eufemismos en medio del conflicto del 2008 en su segunda Asamblea Nacional en Santa Fe, en tiempos en que pedir esto parecía un disparate y el mismo Luciano Miguens, Presidente de la SRA, repetía en sus discursos “no estamos diciendo que saquen las retenciones; sólo que suspendan las 125”.

Lo ratificaron en el 2009 en Salto cuando promulgaron su famoso Manifiesto al que agregaron “sin segmentación, sin subsidios, sin compensaciones, sin organismos ni funciones que contribuyan a estatizar el comercio agropecuario…” contrariando a la Federación Agraria que reclamaba Onccas, Juntas, Agencias, segmentación y políticas diferenciadas (ergo  continuidad de las retenciones como lo sigue haciendo su actual Presidente –Omar Príncipe- ).

Estuvieron en las sesiones del Congreso apoyando el proyecto de eliminación/reducción de retenciones de los agrodiputados Buryaile y Casañas que después de pasar exitosamente por la comisión de agricultura naufragó en la comisión de presupuesto por el faltazo de algunos diputados (¿pseudo?) opositores que esa tarde le hicieron el juego al oficialismo que impuso su mayoría (entre otros, la Diputada del Socialismo Santafecino Alicia Ciciliani y el Diputado de Proyecto Sur Lozano, quien volviera a prestar servicios en estos días; esta vez haciéndose presente para dar quorum).

Estuvieron en la legislatura de la Provincia de Buenos Aires enfrentando el impuestazo inmobiliario y al mismo dirigente de CARBAP Pedro Apaolaza, quien intentaba apaciguarlos repitiendo una y otra vez “que vergüenza, que vergüenza, seamos civilizados” (esto mientras la Cámpora impedía el acceso al recinto rociándolos con un extinguidor de incendios y tirando agua desde la azotea)[2].

Se les enrostro una injusticia: ser inorgánicos, anárquicos…
Nunca se movieron de su misión, su visión y sus valores: “El Manifiesto de Salto”[3]. Frente al gobierno que intentó cooptarlos una y otra vez siempre contestaron con la misma frase: “la mesa de enlace es nuestro único interlocutor válido” (en un caso por escrito en nota dirigida a Anibal Fernandez quién envió un intermediario al Bar Casablanca en la esquina del Congreso donde se encontraban antes de asistir a las sesiones de las comisiones, para invitarlos a una reunión).

No se equivocaron. Justificaron su razón de ser. Se mantuvieron fieles a su norte, a su espíritu y a su estilo. Incluso en el final, cuando de manera consistente con su propósito apoyaron al partido que proponía lo que el campo mayoritariamente exigía: eliminación de las retenciones y apertura de las exportaciones; mientras que por el contrario una pata de la Mesa de Enlace violaba el unánime mandato de unidad de los productores[4]  para reunirse, pactar y aplaudir a sus verdugos (la dirigencia de la Federación Agraria) y otra trastabillaba con algunos conspicuos dirigentes de su entidad más importante (Carbap)  oscilando entre un ambiguo “todos dicen lo mismo”  y el apoyo al candidato oficialista Scioli.

Buena parte de sus referentes fueron militantes, cuando no candidatos del partido ganador.

Y varios de los flamantes funcionarios del Ministro de Agricultura Ricardo Buryaile tienen fluídos contactos, incluso son animadores de los foros de autoconvocados.

¿QUIENES FUERON LOS MAS BENEFICIADOS CON LA EXISTENCIA Y LA ACCION DE LOS AUTOCONVOCADOS?

En primer lugar las entidades agrarias y sus dirigentes, que debieron (o deberán) democratizar sus estilos y estructuras que ya no soportan jefaturas formales sin liderazgo real, ni confusos y poco transparentes mecanismos de elección de autoridades y menos aún dirigentes que no manejan ni se exponen por Face o Twitter en una época en que el Papa, Barak Obama, Cristina y Macri lo hacen.

En segundo lugar el campo en general. Terminó (afortunadamente) para siempre el añorado (por algunos) mundo donde el dirigente con (supuestos) contactos viajaba a Buenos Aires y volvía al pueblo a revelar  los secretos del arcano.  Hoy todo está a la vista. Los autoconvocados lo ven, se informan, comentan, critican, preguntan, opinan y sacan comunicados, ejerciendo el más orgánico y legal de los derechos: el de ciudadanos. Y junto con los autoconvocados los asociados de las mismas entidades participan de estos foros olvidando aquello que “primero debe reunirse la comisión directiva”. Falta todavía sacar el freno a los más chicos para que el Face de cada Ateneo Rural se convierta en espacio de acalorados debates y caldo de cultivo de fogueados dirigentes gremiales. Así lo entendió Nestor Kirchner cuando decidió darles aire a un grupo de jóvenes. Con ellos se rehízo y ganó las elecciones del 2011.  No lo entendieron algunos viejos dirigentes agrarios que quieren un control total de lo que por naturaleza y evolución tecnológica no es controlable.

En tercer lugar se beneficiaron los pequeños y medianos productores (la inmensa mayoría por no decir la totalidad de los autoconvocados) hartos de ser encasillados en una representación gremial que en su nombre los condena a un socialismo agrario que no sienten propio y a una obsoleta lectura de la realidad con mapas del pasado[5].

En cuarto lugar el País. Del espíritu autoconvocado se han nutrido decenas de organizaciones y movimientos que contribuyeron al fin de la era K. Entre los impulsores del  11 S y del 8N, entre los colaboradores de la red SER FISCAL, entre los blogueros que han salido a enfrentar en Internet al aparato oficialista, se encuentran en primerísimos lugares a referentes del sector agropecuario, en su inmensa mayoría conocidos autoconvocados.

La Fundación Barbechando se nutrió de los mismos brindando una invaluable servicio al agro dando el alerta temprana de los proyectos legislativos.

La Mesa Agropecuaria del Congreso[6] impulsada por el legislador Cristian Gribaudo, sostenida más tarde por el Dip. Ricardo Buryaile y continuada por la Dip. Cornelia Schmidtliermann los tuvieron siempre presentes como actores de primer plano.

Grupos como “Pensamiento Libre” de Pehuajó, puntal de la resistencia al régimen k se nutrió de sus líderes…
Porteños con el campo, Profesionales Pro Campo y Abogados Ruralistas, foros y agrupaciones que han motorizado la resistencia vinculando al campo con la ciudad, con la universidad y con las ciencias jurídicas han surgido a partir de autoconvocados o en contacto con autoconvocados quienes pusieron pimienta y realismo a los debates y vigorizaron la difusión de las ideas.

Charlas, debates, conferencias en el Norte  de Santa Fe, en Azul, en Pehuajó tuvieron a los autoconvocados entre sus organizadores.

Cuando el control de alguna entidad tambaleó por la intromisión del Ejecutivo que movía hilos y presiones para “colocar a los suyos” como ocurrió con Coninagro entre el 2012 y el 2013, fueron autoconvocados y dirigentes de la entidad vinculados a los autoconvocados quienes hicieron comunicados, alertaron en Face y Twitter, sacaron de su letargo a los cómodos, despabilaron a los timoratos y neutralizaron la acción encabezada por Moreno que hubiera terminado con un kirchnerista[7] al frente de la entidad.

Quienes jugaban a dos puntas con un pié en alguna asociación agraria y otro en el oficialismo los tuvieron entre sus censores más despiadados, ante la inacción o imposibilidad de las mismas entidades para actuar frente a estas “debilidades” de algunos de sus dirigentes. Lo que no se podía hacer desde adentro, los autoconvocados lo hicieron desde fuera. Función que por sí sola justifica su existencia que bien puede caricaturizarse parafraseando a Sócrates como “ser un tábano en la conciencia agraria”.

¿QUE SON? ¿QUE DEBEN SER?

Someterlos a las generales de la ley de las estructuras llamadas orgánicas es pretender encuadrar la realidad en viejos paradigmas. La gente ha encontrado infinitos medios de perseguir sus objetivos, de  vincularse, sin una personería jurídica (y sin que esto  signifique menospreciar a quienes así lo hacen…). Desde las tribus urbanas, hasta los simpatizantes no afiliados de un partido, las comunidades de Face, los blogueros (que tan importante fueron para el renacimiento de los kirchner), los grupos de presión y los defensores de innumerables causas.

¿Por qué no forman una quinta entidad o pasan a ser parte de las que hay? Porque dejarían de ser autoconvocados. Perderían su esencia: un espíritu que se nutre de Alberdi (a quien reivindican) y que rechaza el modelo social fascista (que lo reemplazó) según el cual los derechos individuales (entre otros el derecho a la propiedad privada y al libre intercambio voluntario y pacífico entre seres humanos) deben ceder a la puja entre corporaciones gremiales empresariales y obreras que dirimen conflictos con el arbitrio del estado.

El autoconvocado reclama por  su “derecho individual”, y quiere que este  sea reconocido, sin otra membresía que la de ciudadano o persona. No pretende una cámara que lo legitime en su demanda. Es más, le repugna la idea. No desconoce la importancia estratégica de agremiarse (y algunos lo hacen), pero resiste sentirse condenado a ello. 

Rehúsa pensar que sus derechos individuales siempre deben devenir sociales, cuando no mayoritarios, para conservar su status de derecho inalienable. No quiere reemplazar el con-trato voluntario entre individuos por el convenio colectivo coercitivo, el mercado por  el estado, ni el ser individual por el gremio. Aunque deba pagar el precio de una presunta menor eficacia y contundencia en lo inmediato.

No renuncia a los derechos que le corresponden como persona por no pertenecer a una “persona jurídica cuya existencia y derechos define el estado (el gremio o la cámara)”; sin negar por otro lado las ventajas y el derecho de hacerlo, quien quisiera, en nombre de la libertad de asociarse con fines útiles, como de hecho muchos autoconvocados lo hacen (sin dejar de considerarse autoconvocados y participar de sus foros).

Lo paradójico es que sin este andamiaje jurídico han mostrado una disciplina y una unidad de propósito envidiables y en muchos casos superior: nunca cayeron en la tentación de puentear a la Mesa de Enlace prestándose a los señuelos que ofrecía el gobierno, definieron sus comunicados por consenso, mediante internet, en Asambleas Regionales o alguna de las cuatro Asambleas Nacionales y jamás se movieron de su manifiesto:

El Manifiesto de Salto.
Para quien lo quiera ver:
“la base de los 13 puntos de política agropecuaria del PRO”[8].
Gabriel Vénica




[1] El gobierno electo ha prometido eliminación de todas las retenciones a cero y en soja, 5% por año hasta su eliminación total. Lo que es considerado por los autoconvocados  en línea con su Manifiesto.

[2] Nobleza Obliga, no toda la dirigencia se comportó de esa manera esa tarde en la legislatura provincial. Hugo Biolcatti, Presidente de la SRA, por ejemplo, se trepó a un saliente de la pared a menos de un metro de una nutrida y agresiva patota de la Cámpora dándoles la espalda y desde allí arengó a los productores a continuar la lucha.

[3] www.manifiestodesalto.blogspot.com.ar

[4] Este fue el mandato unánime de la Asamblea de Pehuajó en el 2013, ratificada por una posterior Asamblea en Azul donde de manera unánime, sin mociones en contra, la totalidad de los productores resolvieron: “Seguir unidos y que las entidades no se presten al deseo del gobierno de dividir la Mesa de Enlace negociando por separado”.

[5] Nos referimos a la dirigencia de la Federación Agraria, que después de haber alentado el cierre de las exportaciones de carne en el 2005, hizo naufragar en el Congreso el proyecto de Buryaile y Casañas de eliminación/reducción de las retenciones insistiendo con la segmentación (que la mayoría de los productores rechaza por implicar la continuidad de las retenciones y los controles asfixiantes) para terminar en el paroxismo del despropósito rompiendo la Mesa de Enlace al final de la lucha, en momentos en que más se los necesitaba, cuando titilaba una luz de esperanza al final del túnel, pactando con los verdugos del agro y aplaudiendo al candidato oficialista. Peor aún, prestándose a las operaciones anti agro de Página 12, manchando la gesta del 2008, declarando que la rebelión agraria tenía por propósito tumbar  al gobierno y acusando a sus compañeros de lucha con el gastado epíteto comodín de “neoliberales”.  Increible.

[6] La Mesa Agropecuaria surgió en el Congreso a instancias del Dip. Cristian Gribaudo como alternativa a la comisión de agricultura controlada por  el oficialismo que negaba toda posibilidad de debate. Allí intercambiaban pareceres, más no se podía hacer, agrodiputados y productores. Con la elección del 2009 la oposición, con el liderazgo del Dip. Ricardo Buryaile, pudo controlar la comisión de agricultura. Nuevamente en minoría después del 2011 la Dip. Cornelia Schmidtlierman retomó esta función de acercar diputados opositores y productores.

[7] En aquella oportunidad el gobierno, por medio de Moreno presionó a varias entidades cooperativas con distintos mecanismos (promesa de ayudas económicas, amenazas de facilitar o entorpecer exportaciones, etc.) para colocar al frente de Coninagro a un incondicional.  El principal candidato era el dirigente de  Fecovita (Federación Cooperativa Vitivinícola), el ultrakirchnerista Eduardo Sancho.

[8] www.gabrielvenica.blogspot.com.ar. Ver: La propuesta agropecuaria del pro