sábado, 8 de abril de 2017

20/03/17 NO ES LO MISMO




NO ES LO MISMO… 

(ó 678 SEGUNDA PARTE)

Dejaron la infraestructura nacional semi destruída, reservas al límite, recesión crónica y 30% de pobreza  en una década en que llovieron dólares por los precios de la soja, el petróleo y otros commodities;

Trajeron de vuelta la inflación que había sido eliminada;

Nos condenaron a importar gas y combustibles que antes exportábamos;

Encarcelaron en sus casas a ciudadanos probos y entregaron la calle a la delincuencia merced a engendros jurídicos como el “abolicionismo de Zaffaroni”;

Hicieron de una nación de paso, un país que pelea records mundiales de consumo y últimamente de producción de drogas ilícitas;

Robaron el presupuesto de rutas enteras (y de casas, hospitales y sueños compartidos);

Costearon estados provinciales paralelos dedicados al uso sin control de fondos públicos, la extorsión y el apriete (Milagro Sala);
Incautaron miles de millones de dólares de aportes privados (AFJP);

No acataron sentencias de la Corte que ordenaban actualizar haberes jubilatorios ó restituir  fiscales desplazados (Ej.: Eduardo Sosa en Santa Cruz);

Compraron para sí mismos a precios irrisorios terrenos del estado que vendieron inmediatamente por cifras millonarias a terceros… 

Y frente a la denuncia pusieron a parientes a investigarlos (terrenos del Calafate);

Redujeron a las fuerzas armadas a la humillación y la nada;

Llevaron al primer país del mundo en eliminar el analfabetismo y vanguardia  latinoamericana en educación pública a los últimos lugares en las pruebas PISA, privilegiando la ideología y eliminando contenidos, aplazos y la posibilidad de repetir;

Intentaron quedarse fraudulentamente  con la fábrica de hacer billetes (escándalo Boudou Ciccone);

Se apropiaron de sumas incalculables de aportes laborales y retenciones impositivas (Cristobal Lopez);

Financiaron la militancia con dos millones de empleos públicos condenándonos al déficit fiscal crónico y su consecuencia inevitable: la inflación o el endeudamiento. 

Llevaron la presión impositiva al primer lugar en el ranking mundial (Ni Cuba ni China comunistas cobran los impuestos que cobra Argentina a sus empresas);

Usaron a la SIDE para espiar y a los medios del estado para hostigar con saña a periodistas y opositores;

Violaron alevemente las garantías constitucionales a la propiedad privada y el libre comercio; 

Utilizaron universidades para desviar fondos para sufragar bodrios insufribles (Andrea del Boca, entre otros y otras);

Digitaron arbitrariamente permisos de  exportación haciéndonos perder un posicionamiento emblemático y mercados históricos (ej. los de la carne, donde pasamos del tercer lugar como exportadores al decimocuarto después de Paraguay, Uruguay, Mexico, India…); 

Desdoblaron el tipo de cambio (uno para los amigos y otro para los enemigos);

Destruyeron el sistema estadístico nacional (INDEC);

Degradaron a instituciones estatales prestigiosas (Ej. el INTA)  a la innoble función de ser agencias de propaganda gubernamental; 

Redujeron a la servidumbre clientelar a millones de argentinos;

Patrocinaron un empresariado prebendario a base de subsidios y protección que nos obliga a optar entre productos caros (computadoras, electrodomésticos, celulares) o el desempleo temporario si estos subsidios son eliminados;

Calumniaron, injuriaron y acusaron falsamente a todo aquel que osó hacerles frente; 

Nos insultaron y denigraron; 

Constituyeron una asociación ilícita (o algo muy parecido) que se propuso asesinar a la República e instalar un sistema totalitario (“vamos por todo”) y un etcétera infinito… 

Y AHORA PRENTENDEN poner en pie de igualdad este crimen de lesa patria, con errores de cálculo en el pago a los jubilados; o con un acuerdo concursal no cerrado pendiente de aprobación judicial (en ambos casos después de 12 años de no hacer nada); o con la existencia de alguna sociedad offshore, inactiva desde hace años y declarada en el país.

NO ES LO MISMO…

La estrategia del peronismo y sus prolíficos voceros mediáticos (que dejan a 678 como ensayistas menores) pasa por decir que MACRI y el KIRCHNERISMO son lo mismo.

El negocio es redondo: conservan su piso electoral a quien no le importa la corrupción y dinamitan el piso del electorado oficialista (el de CAMBIEMOS) a quien sí le importa.

Conservan la base que votará a cualquier candidato que lleve el isologo del “pejota” aunque haya sido cómplice de la administración k (como los Kirchner lo fueron del menemismo), pero socaban la adhesión de los sectores republicanos que votaron a Cambiemos.  

NO ES LO MISMO…

Esta en quienes apostamos a la REPUBLICA seguir exigiendo más transparencia, honestidad y coherencia (sólo a quienes postulan la honestidad como valor se les exige coherencia)... Sin dejar de afirmar frente a quienes insinúan con mal disimulada neutralidad que todo es igual... que no es así…

NO ES LO MISMO.


Gabriel Vénica
                                                                                                                      Info@gabrielvenica.com.ar 

lunes, 6 de febrero de 2017

15/1/12 ¿POR QUE HAY QUE AYUDAR A MACRI?




¿POR QUE HAY QUE AYUDAR A MACRI …?

Porque la alternativa es la barbarie.  Millones de fanáticos –no menos del 30% de la población-  siguen estando allí añorando la Venezuela perdida.

Y porque una buena parte del funcionariado Pro / Cambiemos que ha conseguido un puesto y entrado en el sistema no lo hará.  Se limitará  a cumplir con el reflejo condicionado de la clase política argentina de todos los tiempos:  sacarse fotos, no hacer olas y sobrevivir  a este gobierno o a cualquier otro enquistada en el estado (¿acaso no se hizo con menemistas, radicales k, frepasistas de Chacho Alvarez  y ucedeístas liberales el kirchnerismo?) ignorando y ahuyentando a los genuinos militantes  que hacen preguntas molestas y lo que es peor, aliándose a quienes hasta las elecciones pasadas vociferaban “Cristina o muerte” (lo que volverán a hacer).  

Hay que ayudarlo a concretar medidas duras donde los perjudicados gritan y los beneficiados callan y el que las toma queda solo (como los árbitros en los partidos de futbol).

Hay que ayudarlo evitando sumarse por ingenuidad u oportunismo al tren fantasma, como lo hizo algún productor pampeano que apareció en el video del Gobernador Verna cuando ridiculizó al Rabino Bergman porque dijo una obviedad que no debiera escandalizar a nadie: “lo que hacemos en estas cirunstancias es acercarnos al lugar no para empezar a actuar sino para apoyar a los brigadistas  (que ya lo están haciendo) …porque ya tienen los protocolos”.[1]

Hay que ayudarlo apoyándolo en la ingrata tarea de reducir el estado donde la oposición pone el grito en el cielo y los propios lamentablemente  no colaboran continuando con el festival del empleo público (ojo con esto).

Hay que ayudarlo a despegarse del neo-relato progre, de la tiranía del discurso políticamente correcto al que es afecto Duran Barba y más de un politólogo UBA del funcionariado; pensamiento que no es de Macri, pero que dada su condición de ingeniero subestima en sus pregnantes  efectos de largo plazo en la cultura, la educación, la represión del delito y la defensa de la propiedad pública y privada.

Hay que ayudarlo a salir de los tres pozos en los que estamos enterrados desde hace 70 años:
- El pozo económico de un estatismo agobiante…
- El pozo político de las medievales formas peronistas de regulación del trabajo y la producción que han reemplazado al sistema constitucional alberdiano condenándonos al mito del eterno retorno al déficit  y sus consecuencias la emisión inflacionaria, el endeudamiento o la presión impositiva.
- El pozo ideológico que da pábulo a miles de programas, organismos y onges que parasitan al estado y pesan sobre los contribuyentes… Y  destruyen cualquier posibilidad de hacer ciencia en universidades y de decir la verdad en los medios públicos.

No se puede gobernar sin un estado de opinión.

No se puede terminar con las barras bravas, ni con la mafia de los manteros, ni con la cultura del piquete si nos limitamos a quejarnos y a repetir con los asustados comunicadores cuando la policía reprime: ¡¡¡¡Que barbaridad!!!! ¿No se podría haber actuado de otra manera?”

Tenemos viento de cola. No en lo económico pero si en lo social y cultural. El mundo se hartó del relato y las recetas del progresismo de izquierda. El Brexit en Gran Bretaña, la votación en Colombia contra el acuerdo con las FARC, la elección del candidato de los colonos en USA, el creciente rechazo a la ideología de género son algunos ejemplos.  Sólo Francisco y el periodismo argento parecen no tomar nota.

Hay que evitar pisar el palito subiéndose a las rápidas demonizaciones de la izquierda y su alter ego en Argentina, el Peronismo.  Es su método y es conocido.   Demonizaron a Benedicto XIV y terminamos con Francisco.  Ridiculizaron a Reagan que puso de rodillas al Imperio Soviético y surgió el Foro de Sao Paulo en el patio trasero reinando sobre América Latina. Sentenciaron Roca Genocida y pusieron al Che Guevara entre los héroes nacionales en casa de gobierno.  Decretaron que todos los males comenzaron en el 76 y pagamos millones de millones en indemnizaciones a terroristas confesos con octogenarios militares enfermos presos sin sentencia. Condenaron todo lo que se hizo en los 90 y volvimos  a nacionalizar empresas deficitarias, a duplicar el empleo público y a multiplicar el gasto.

Hay que ayudar a Macri. Diciendo la verdad y dando voces de alarma, que es la forma de ayudar. Pero sin ser idiota útil de quienes ya conocemos.

Gabriel Vénica

Info@gabrielvenica.com.ar




[1] ¿Qué esperaba el gobernador pampeano Carlos Verna? ¿Que el Rabino Bergman apareciera como lo hacía  el Tarzán criollo -el ex ministro Kirchnerista Sergio Berni-  interfiriendo con los  especialistas en la escena del crimen de Nisman;  o como lo hacían Cristina y Scioli disfrazados con cascos simulando posesión de ciencia infusa mientras un coro de alcahuetes repetía: “de acuerdo con las estrictas instrucciones dadas por la Doctora vamos a proceder a … (como si la susodicha tuviera alguna idea sobre cómo proceder en un incendio o inundación)?”

jueves, 22 de diciembre de 2016

10 / 12/ 16 COMBATE A LA POBREZA: "Argentina vs. Paraguay"





COMBATIENDO  LA POBREZA
Por Gabriel Vénica


I.             ARGENTINA VS PARAGUAY

Los armadores navales en Argentina deben pagar 47% en concepto de cargas sociales por las tripulaciones, en tanto que en Paraguay pagan solo un 26%.
En Argentina los armadores navales pagan 35% de impuesto a las ganancias y 21% de IVA mientras que en Paraguay pagan solo un 10% por ambos impuestos.
Los armadores navales argentinos pagan impuesto a los combustibles mientras que los buques con bandera paraguaya se encuentran libres de impuestos cuando cargan combustible en Argentina[i].
Los resultados están a la vista. En la actualidad Paraguay cuenta con una flota fluvial de 2.600 barcazas y 200 remolcadores (la tercer mayor flota fluvial del mundo después de las de EE.UU. y China), ascendiendo la participación de la bandera paraguaya en el transporte de mercaderías por la hidrovía Paraná Río de la Plata al 87% en tanto que la participación argentina es de solo 3% mientras que Bolivia la duplica con un 6%.
En la década del 80 la participación argentina en la Hidrovía llegaba al 70% y la flota paraguaya contaba con 4 unidades[ii].
Las asimetrías siguen.
Argentina cuenta con asignación universal por hijo (entre otras asignaciones y subsidios). Paraguay no.
En Argentina es posible jubilarse sin haber realizado aportes o sin aportes suficientes. En Paraguay no.
Argentina cuenta con una poderosa estructura sindical capaz de detener al país para defender derechos. Paraguay no.
Millones de Paraguayos pobres deciden emigrar para aprovechar planes sociales o jubilarse en Argentina. Los armadores de buques, no.
¿Quién cree Ud. Que combate mejor la pobreza?  ¿Argentina o Paraguay?
¿Dónde estarán estos países en algunas décadas de seguir ambos con sus actuales políticas económicas y sociales?
En Paraguay hay muchos pobres dirán algunos. Lo mismo se decía de Chile hace 20 o 30 años cuando incursionaba en el capitalismo con sus políticas de libre mercado.

II.           ¿SE COMBATE LA POBREZA?

La pobreza no se combate. Se crea riqueza o no se crea.
La pobreza es el estado natural del hombre. Se la supera mediante una creación cultural llamada capitalismo.
Fue el gran error de diagnostico argentino (por lo menos desde hace 70 años): Naturalizar la riqueza y atribuir la pobreza a una supuesta injusticia (social) q se combate...
¿Cómo se pretende combatirla?
En el mejor de los casos con paliativos (planes y asistencia) que tienen el paradójico efecto de inhibir el salto cuántico que todo ser humano debe dar para integrarse (incluirse) en el moderno mercado (que es capitalista).
En el peor destruyendo las bases del sistema al que todos quieren integrarse. Me refiero al ataque constante a las reglas de juego que promueven el capitalismo (rule of low, respeto a la propiedad privada y  libertad de comercio).

Gabriel Vénica
Info@gabrielvenica.com.ar




[i] DR. CESAR AUGUSTO LERENA. “Una ley de Marina Mercante para recuperar la hidrovía y el transporte marítimo de la producción regional”
[ii] DR. CESAR AUGUSTO LERENA. “Una ley de Marina Mercante para recuperar la hidrovía y el transporte marítimo de la producción regional”

sábado, 24 de septiembre de 2016

ECONOMIAS REGIONALES ¿Cómo se sale del pozo?




¿COMO SE SALE DEL POZO? 
O ANIMARSE A JUGAR EN PRIMERA…

Estos días hemos asistido a protestas de algunos sectores de las economías regionales (fruteros del Alto Valle especialmente), comprensibles por la situación que atraviesa el sector, pero confusas en cuanto al diagnóstico y las soluciones propuestas.

Se alegan costos imposibles de sostener y precios para el productor muy alejados de lo que paga el consumidor. Frente a esta situación se pide asistencia financiera al estado  e intervención en la cadena de intermediación que se quedaría con la parte del león.

La solución tiene lógica dentro del paradigma dominante en Argentina de los últimos 70 años en general y los recientes 12 en particular: “el estado es quien dirige la economía y define que y cuanto gana cada uno”. Hasta que el déficit fiscal, los desajustes y la falta de incentivos (o la imposibilidad) para competir y ser más eficiente lleva a situaciones de crisis sin retorno[1] en un mundo donde sólo el libre mercado y el respeto a la propiedad privada (capitalismo) ha generado riqueza sustentable.

No deja de ser contradictorio que se invoque al estado como solución cuando fue el mismo estado el que agobiando con impuestos y distorsionando todo con regulaciones, control de las exportaciones, desdoblamiento cambiario y precios máximos, el que ha generado el problema.

¿Es con más intervención y más estado que se solucionará el problema que la intervención y el estado han creado? ¿Es con nuevos salvatajes que  se consolidarán emprendimientos  sustentables?

Indudablemente es injusto pedirle a los fruteros y tamberos fundidos que no reclamen su parte de la torta cuando la Nación desborda de empleo público de estabilidad garantizada y el futbol (y los sindicatos y las ONGes y este y aquel) reciben asistencias millonarias. Pero creer que la solución de fondo vendrá reclamando al fisco es mentirse. 

Y reclamarla vía más regulaciones proponiendo incluso la creación de fetiches (Institutos de la pera y la manzana, por ejemplo) un agravamiento del problema (no para la dirigencia siempre ávida de puestos pero si para el productor).

Debemos los argentinos, y en este caso los productores una vez mas, animarnos a jugar en primera y pedir más libertad no menos, menos impuestos, no más.

En un mundo en constante evolución donde han desaparecido los fabricantes de maquinas de escribir, las casas de video y los pizarrones  nadie tiene la garantía de su sobrevivencia económica. 

Sí tiene derecho a exigir condiciones de igualdad ante la ley para competir incluyendo una moneda sana.

Esto es lo que NO ha ocurrido en los últimos años con los fruteros a quienes el estado les mantuvo un tipo de cambio artificialmente bajo entregándole $ 9 en vez de $ 16 por cada dólar exportación; ajustando este dólar “estafa” un 7% anual mientras la inflación crecía un 25%; aplicando en el colmo de la crueldad retenciones adicionales; sometiendo al productor a mendigar permisos discrecionales para exportar; restringiendo la posibilidad de importar tecnología; sometiéndolo a un costo sindical laboral mínimo 20% superior al de sus competidores de Chile, Sudafrica y Nueva Zelanda, a un transporte que es el más caro del mundo y a una caja de empacar  frutas 120% más costosa que la caja similar que utilizan en otras latitudes (en aras de satisfacer el relato de “industria ficción” nac & pop y vivir con lo nuestro).

Este ha sido el escenario donde nuestros esforzados productores de fruta perdieron mercados internacionales, salieron de competencia, se atrasaron tecnológicamente, se privaron de capitalizar en época de vacas gordas lo que como es tradición en el campo, permite afrontar las épocas de vacas flacas.

Compelidos a jugar en una cancha inclinada, con botines de acero para cumplir con los caprichos y los privilegios de un estatismo y un sindicalismo fuera de la realidad.

No hay buena receta sin un buen diagnóstico.
Pretender solucionar el problema del intervencionismo y el estatismo con más intervencionismo y estatismo en un mundo donde la riqueza crece exponencialmente mediante intercambios voluntarios y pacíficos entre millones de productores y consumidores ubicados en las antípodas del planeta es simplemente trasladar el problema. Hacia adelante y hacia otros sectores. Pero no es la solución.

Del pozo se sale por arriba. No enterrándose en el

Gabriel Vénica
Info@gabrielvenica.com.ar





[1] El modelo estatista tan caro a los argentinos ya fue largamente analizado por el mismísimo Karl Marx quién descubrió su inviabilidad científica y moral a mediados del siglo XIX, proponiendo en su lugar la confiscación total de la propiedad privada, la eliminación del libre comercio y la asignación a cada uno de un sueldo; lo que a todas luces resulta más práctico que jugar al libre mercado con un árbitro que en medio del partido inclina la cancha u otorga valores diferentes a los mismos goles para que todo termine en empate. Huelga aclarar que el sistema alternativo al estatismo de los socialistas naif –el comunismo propuesto por Marx- terminó en un estrepitoso fracaso dejando como saldo sólo el recuerdo de las dictaduras más feroces y criminales que haya conocido la humanidad.